EJERCICIO DE ACTUACIÓN INTERNACIONAL EN TERREMOTOS
Referentes de todo el mundo disertan en San Juan
El objetivo del ERE Argentina 2023 es fortalecer los mecanismos y enfoques de respuesta ante desastres a nivel provincial y nacional, basados en una gestión integral conforme a los criterios de INSARAG. También busca incrementar el profesionalismo, la solidaridad y los resultados positivos de las relaciones internacionales de Argentina en los últimos años.
El desarrollo de este entrenamiento, que abarca ámbitos local, nacional e internacional, involucra a Cancillería, al Ministerio de Seguridad de la Nación, a OCHA y a los Equipos Médicos de Emergencia de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS). Además, participan la Dirección Nacional de Operaciones de Protección Civil, siete Equipos USAR de diversos países como Brasil, Ecuador, Perú, Guatemala, Chile, Colombia, Estados Unidos y Argentina así como Miembros UNDAC (Equipos de las Naciones Unidas para la evaluación, coordinación y administración de la información ante respuestas a emergencias). También socios y redes humanitarias públicas y privadas que operan globalmente en respuesta a terremotos de gran magnitud.
Inmediatamente después, Cascos Blancos entra en acción para notificar, convocar, gestionar y coordinar a las agencias internacionales especializadas. Estas agencias se unen a las labores de asistencia en infraestructura y a la integración en el Comité de Operaciones de Emergencia (COE).
Para Sabina Frederic, presidenta de la Agencia Argentina de Cooperación Internacional y Asistencia Humanitaria – Cascos Blancos del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, el ERE 2023 “es un ejercicio que llevó mucho tiempo de trabajo a organizar y que tiene un guión que articula la respuesta internacional, nacional y provincial”.
La funcionaria del Ministerio de Seguridad de la Nación indicó que «A partir del mismo, esperamos conocer nuestras fortalezas y también reconocer las debilidades para trabajar y tener la mejor respuesta ante un evento que, si bien no se puede alertar con mucho tiempo de anticipación, una respuesta planificada puede mitigar sus impactos. Y fundamentalmente, conocer los terrenos de manera tal de hacer recomendaciones vinculadas con la vulnerabilidad”.




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