Luego de denostar a la casta política, Javier Milei convocó a un pacto nacional a firmarse en Córdoba (donde nació Conan, aclaró el Presidente)
En su primer discurso de apertura de sesiones en el Congreso de la Nación, el presidente Javier Milei se postuló a sí mismo como el refundador de la Nación y llamó a la clase política, a la que se encargó de denostar durante gran parte de su mensaje, a firmar un nuevo pacto con diez principios económicos, en un acto a celebrarse en Córdoba el próximo 25 de mayo.
Una convocatoria que apuntó principalmente a los gobernadores, pero a quienes les puso condiciones: primero deben firmar la Ley de Bases y apoyar el mega DNU a cambio de un paquete fiscal, de alivio. Y, si no aceptan las condiciones, Milei aseguró que seguirá confrontando: planea conseguir resultados, si fuera necesario, a través del conflicto.
Al precio que sea.
En la hora y diez que duró el discurso, el Presidente se encargó primero de pintar una herencia económica apocalíptica.
Los políticos, los grandes responsables de la debacle. Nada nuevo hasta allí: una repetición del acto de asunción del 10 de diciembre, en aquella oportunidad a espaldas del Congreso.
Un escenario acorde al tono mesiánico que adoptó luego, donde Javier Milei llamó a todos los sectores a acompañarlo en su plan refundacional para “pasar a la prosperidad como patriotas”. O estar en la vereda de enfrente ys ser parte de la “casta empobrecedora” que recibe beneficios personales. Una línea divisoria que no acepta desacuerdos, ni opiniones de reparo. Quien no esté en favor de la propuesta de Milei es lisa y llanamente parte de la casta.En la hora y diez que duró el discurso, el Presidente se encargó primero de pintar una herencia económica apocalíptica. Los políticos, los grandes responsables de la debacle. Nada nuevo hasta allí: una repetición del acto de asunción del 10 de diciembre, en aquella oportunidad a espaldas del Congreso. Un escenario acorde al tono mesiánico que adoptó luego, donde Javier Milei llamó a todos los sectores a acompañarlo en su plan refundacional para “pasar a la prosperidad como patriotas”. O estar en la vereda de enfrente ys ser parte de la “casta empobrecedora” que recibe beneficios personales. Una línea divisoria que no acepta desacuerdos, ni opiniones de reparo. Quien no esté en favor de la propuesta de Milei es lisa y llanamente parte de la casta.
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