Muere un hombre montado en su caballo en Valle Fértil. Se presume que un rayo habría caido sobre la humanidad del equino.
Jorge Custodio Fernández, de 63 años, vivía en el barrio La Chilca, en Villa San Agustín de Valle Fértil, y trabajaba en los campos de la familia Martínez en Agua Cercada, un paraje situado unos 21 kilómetros al Sur del centro departamental.
Aproximadamente a las 20 del último miércoles lo hallaron tendido en el suelo, aún sobre su caballo y con el rebenque en su mano.
A unos 10 metros, los policías de Valle Fértil y los policías de Homicidios de la U.F.I. Delitos Especiales, dirigidos por el fiscal Francisco Pizarro y la ayudante fiscal Agostina Ventimiglia, encontraron la primera evidencia que sirvió para explicar el porqué de ambas muertes: un poste del tendido eléctrico partido en dos, atravesado en la huella por la que transitaba Fernández, campo adentro, a unos 4,5 km de la ruta 510.
Fuentes judiciales aseguraron que la autopsia confirmó la teoría de que fue una descarga eléctrica la que fulminó al caballo y también al jinete. En el escenario de la tragedia, los pesquisas, junto con peritos de Criminalística, encontraron otras evidencias para respaldar esta teoría: pelos del animal en uno de los cables de acero, una de las patas traseras del animal con evidentes quemaduras, igual que Fernández.
Agrega además a la supuesta caída de un rayo, que el poste tenía marcas de quemaduras, las típicas que suelen dejar las violentas y repentinas caídas de rayos dijeron y en la zona hubo tormentas eléctricas, previas al fatal desenlace.
‘Es posible que este hombre se haya acercado a ver qué pasó o que no se hubiera percatado e intentara pasar, pisando el caballo uno de los cables’, precisó un investigador.
Para los investigadores, todo indica que se trató de un lamentable episodio accidental.
Si las pruebas confirman las teorías de los investigadores, el caso pasará al archivo.
Los comentarios están cerrados.